Prioriza lo que aporta seguridad y confort real: zapatillas ya domadas, capa impermeable ligera, gorra, protector solar, pañuelo multifunción, filtro o pastillas para agua, barritas saladas, vendas elásticas, tiritas, analgésico básico, silbato y frontal. Añade power bank pequeña, cable corto y funda estanca para móvil y documentación. Empaca en cubos, distribuye pesos, guarda un billete de emergencia y una copia digital de documentos. Ensaya con la mochila puesta por casa y elimina lo que no usarías en las primeras dos horas.
Antes de salir, envía a una persona de confianza tu ruta, horarios aproximados, ubicación del alojamiento y una palabra clave para pedir ayuda sin dar explicaciones. Marca check-ins programados y una hora límite de alerta. Evita compartir ubicaciones públicas en tiempo real, prefiere grupos cerrados. Confía en tu intuición: si algo no suma, retrocede. Lleva efectivo pequeño, tarjeta separada y un plan B de transporte. Aprende a describir tu posición con hitos visibles o coordenadas desde la app de mapas.